Resolvemos tus dudas
Reunimos las preguntas más comunes sobre la acupuntura y la Medicina Tradicional China: cómo funciona, qué se siente, qué se puede tratar, su seguridad y cómo reservar. Si tu duda no aparece aquí, escríbenos por WhatsApp y con gusto te ayudamos.
La sesión y la acupuntura
Es la técnica más conocida de la Medicina Tradicional China. Consiste en insertar agujas extremadamente finas, estériles y de un solo uso en puntos específicos del cuerpo para estimular la circulación, regular el flujo de energía (Qi) y favorecer la respuesta natural de autocuración.
Cada punto se ubica sobre los meridianos, los canales por donde circula la energía. Al estimularlos con la aguja se busca desbloquear estancamientos, mejorar el riego sanguíneo de la zona y modular la forma en que el sistema nervioso percibe el dolor y gestiona el estrés. La investigación moderna asocia estos efectos a la liberación de endorfinas y a la regulación del sistema nervioso.
Las agujas son extremadamente finas y estériles, de un solo uso, mucho más delgadas que las de una inyección. La mayoría de las personas solo siente un leve hormigueo o un calor suave al momento de la inserción. No es comparable a un pinchazo de jeringa; de hecho, muchas se relajan tanto que se quedan dormidas durante la sesión.
Comienza con una conversación y un diagnóstico: Sofía revisa tu motivo de consulta, sueño, alimentación y nivel de estrés, además de observar la lengua y tomar el pulso. Luego define el tratamiento, inserta las agujas mientras descansas recostado/a y deja un momento de profunda relajación. Al cierre retira las agujas y te entrega recomendaciones de hábitos.
Cada sesión dura aproximadamente 60 minutos. La primera puede extenderse un poco más por el diagnóstico inicial.
Cada caso es distinto. En general se recomienda un mínimo de 4 sesiones, una por semana, para evaluar la evolución del tratamiento, aunque muchas personas notan alivio desde las primeras. La primera sesión incluye un diagnóstico completo.
No. Reservas una sola sesión integral de alrededor de una hora y, dentro de ella, Sofía evalúa tu caso y aplica las herramientas más adecuadas para ti —acupuntura, moxibustión o ventosas— en una misma visita. No necesitas decidirlo de antemano.
Ven con ropa cómoda y holgada, evita llegar en ayunas o justo después de una comida muy abundante, y date un momento para llegar con calma, sin apuro.
Lo ideal es asistir con ropa cómoda y holgada que permita acceder fácilmente a brazos y piernas, ya que muchos puntos de acupuntura se encuentran en las extremidades. No es necesario usar ropa especial: en consulta siempre buscamos que te sientas cómoda y respetada durante todo el proceso.
En la mayoría de los casos sí. Muchas personas reciben acupuntura mientras siguen las indicaciones de sus médicos y continúan con sus medicamentos habituales. La acupuntura no busca reemplazar tratamientos médicos ni modificar medicamentos prescritos por otros profesionales. Durante la primera consulta es importante informar cualquier diagnóstico, tratamiento o medicamento que estés utilizando.
Es una preocupación muy común y completamente válida. Las agujas de acupuntura son extremadamente finas y la experiencia suele ser muy distinta a lo que la mayoría espera. Podemos avanzar a tu propio ritmo: siempre te explicaré lo que vamos a hacer y podrás expresar cualquier duda durante la sesión. Muchas personas que llegaron muy nerviosas terminan sorprendidas por lo suave y relajante que resulta el tratamiento.
Aunque ambas buscan promover el bienestar, funcionan de manera diferente. El masaje trabaja principalmente sobre músculos y tejidos blandos mediante técnicas manuales. La acupuntura utiliza agujas muy finas para estimular puntos específicos del cuerpo, buscando influir sobre distintas funciones físicas, neurológicas y energéticas según los principios de la Medicina Tradicional China. Según cada caso, ambas herramientas pueden complementarse.
Qué se puede tratar
Se acompañan dolores musculares y articulares, estrés y ansiedad, problemas de sueño, equilibrio emocional y apoyo a procesos de fertilidad, tanto en cuadros agudos como crónicos y con un enfoque holístico. El tratamiento es complementario y no reemplaza la indicación de tu médico tratante.
Sí, es uno de los motivos de consulta más frecuentes. La acupuntura mejora el riego sanguíneo, relaja la musculatura contracturada, ayuda a reducir la inflamación y modula la percepción del dolor. Se acompañan lumbago, ciática, tensión cervical, contracturas y molestias asociadas a hernias discales, muchas veces combinando acupuntura, moxibustión y ventosas en la misma sesión.
Sí. La acupuntura ayuda a regular el sistema nervioso, soltar la tensión física y recuperar un descanso más reparador. Muchas personas describen las sesiones como un momento de profunda relajación. Los resultados se construyen con continuidad, acompañados de pequeños cambios de hábitos que Sofía te irá sugiriendo.
Sí. La parálisis facial, incluida la parálisis de Bell, es una de las indicaciones más estudiadas de la acupuntura: puede acompañar la recuperación del movimiento y el tono muscular, especialmente cuando el tratamiento se inicia de forma temprana. Es un apoyo complementario y no reemplaza la evaluación de tu médico tratante.
La acupuntura es una terapia particular: no está incluida en el plan GES ni cuenta con un bono Fonasa directo. Por eso trabajamos con un valor accesible —la sesión parte en $30.000—, pensado para que el tratamiento sea posible sin depender de la cobertura, a un precio cercano al de la atención pública. Si tienes isapre, puedes consultarle si reembolsa terapias complementarias presentando tu boleta.
Sí, de forma complementaria. La auriculoterapia —estimulación de puntos en la oreja— se usa para acompañar procesos como dejar de fumar o el control de peso, ayudando a manejar la ansiedad, los impulsos y el estrés que suelen acompañarlos. No es una solución mágica ni reemplaza tu compromiso ni la indicación médica, pero puede ser un buen apoyo dentro de un cambio de hábitos.
Sí, de forma complementaria: no sustituye los tratamientos de medicina reproductiva, sino que los apoya. Busca reducir el estrés, favorecer la circulación y el equilibrio interno y mejorar la sensación general de bienestar, siempre en conjunto con tu equipo de salud.
Sí, es una de las condiciones que atiendo con frecuencia. Muchas personas que aprietan o rechinan los dientes también presentan tensión cervical, dolor mandibular, dolores de cabeza o dificultad para descansar. La acupuntura puede formar parte de un abordaje integral orientado a disminuir la tensión muscular y favorecer la regulación del sistema nervioso, considerando también los factores físicos y emocionales que contribuyen a su aparición.
Sí. Muchas personas buscan la acupuntura como herramienta de prevención y bienestar general, incluso sin una enfermedad específica, para sostener su energía, su descanso y su equilibrio emocional.
Seguridad y contraindicaciones
Sí. Se utilizan exclusivamente agujas desechables, estériles y de un solo uso, que se descartan después de cada sesión. La experiencia de más de 16 años y el cuidado en cada procedimiento hacen de la consulta un espacio seguro y confiable.
Es una técnica muy segura, pero conviene precaución o evaluación previa en embarazo (especialmente el primer trimestre), trastornos de la coagulación o uso de anticoagulantes, presencia de marcapasos (en técnicas con electroestimulación) e infecciones o lesiones en la piel de la zona a tratar. Informa siempre tu estado de salud antes de la sesión.
La mayoría de las personas no presenta molestias. A veces aparece un leve enrojecimiento o una pequeña marca en el punto de inserción, que desaparece pronto. Las ventosas pueden dejar marcas circulares temporales —no son moretones por golpe, reflejan el nivel de estancamiento de la zona— que se desvanecen en pocos días.
No. La acupuntura es una terapia complementaria que suma a tu tratamiento médico, no lo reemplaza. Ante un dolor intenso, de aparición súbita o cualquier síntoma de alarma, consulta primero con tu profesional de salud.
Sobre la Medicina Tradicional China
Es uno de los sistemas de salud más antiguos del mundo, con más de 2.000 años de desarrollo. Su mirada es holística: en lugar de tratar un síntoma aislado, observa cuerpo, emociones, descanso, alimentación y entorno para entender por qué se perdió el equilibrio y cómo recuperarlo. Reúne herramientas como acupuntura, moxibustión, ventosas y recomendaciones de hábitos.
El Qi es la energía vital que permite al organismo realizar todos sus procesos, y los meridianos son los canales por donde circula. Para la Medicina China, cuando ese flujo se estanca o se debilita aparecen el dolor, el cansancio o el insomnio; el tratamiento busca restaurar su circulación libre y equilibrada.
La moxibustión aplica calor terapéutico sobre puntos energéticos quemando artemisa (moxa) para tonificar, movilizar y calentar zonas de frío o dolor crónico. Las ventosas aplican copas con succión sobre la piel para estimular la circulación y liberar tensión muscular. Ambas suelen combinarse con la acupuntura dentro de una misma sesión.
Aunque la Medicina Tradicional China usa conceptos como el Qi y los meridianos, la investigación moderna ha estudiado sus efectos sobre el sistema nervioso, la percepción del dolor, la liberación de endorfinas, la circulación local y la regulación del estrés. Ambas miradas coinciden en apoyar la capacidad natural del cuerpo para recuperar el equilibrio.
Reserva y ubicación
La consulta atiende en Los Alerces 3045, Ñuñoa, Santiago. Horario: lunes a viernes de 09:00 a 19:00 y sábado de 09:00 a 14:00. Coordina tu sesión por WhatsApp o desde la agenda en línea.
Cada sesión tiene un valor de $30.000 y dura alrededor de una hora. Si quieres avanzar con un proceso, hay un pack de 4 sesiones a $100.000 pagándolas de una vez. Durante la evaluación conversamos qué alternativa se ajusta mejor a tu caso.
Puedes reservar tu sesión en línea desde la agenda o escribirnos por WhatsApp para coordinar día y horario. Te guiamos paso a paso: en menos de un minuto dejamos tu hora coordinada.
